Confieso que me he muerto.
Que me morí esperando verte atravesar la puerta.
Y que, después de siglos bajo este cemento,
Me pregunto si alguien de acordará de la suavidad de mi piel
o del sonido de mi voz en las mañanas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
ESTOY SEGURO QUE SÍ, JOVEN MISTERIOSA DE ALGÚN LUGAR DE CHILE.
COMO REPRESENTANTE DE ESTE GÉNERO,-LA MAYORÍA DE LAS VECES- DOMINANTE DOY POR FIRMADO QUE HASTA EL OLOR DE QUIEN AMAMOS ALGÚN DÍA QUEDA SUMERGIDO EN ALGÚN COMPARTIMENTO DE LA MEMORIA.
UN BESO.
Para morir siempre hay tiempo,pero Preguntarse despues de muerto que quedará de nosotros en los demás no deja de ser más que un síntoma evidente de que más que muertos lo que de verdad estamos es vivos pero necesitados de afecto.Y esos afectos no te faltarán nunca, estoy seguro.
A nadie más que a ti misma le confiesas que has muerto, por lo mismo puedes resucitar.
Publicar un comentario